


Las piezas están construidas mediante el juego de planos y líneas que van creando volúmenes en el espacio. Estos volúmenes, que hasta ahora se dispersaban, ahora pesan. Se afianzas al suelo, como si la gravedad les atrajese con mayor fuerza. Los dibujos tienen, a demás de los planos de color, trazos muy finos. Estos, al juntarse o separarse, crean perfiles que rozan el límite con el plano recrean volúmenes, luces y sombras.
Estas formas recuerdan unos paisajes rocosos. Rocas a veces retorcidas, a veces volátiles y otras cortadas con cuchillo. Estos volúmenes, vistos tanto de cerca como a cierta distancia, no están delimitados por el límite del papel. Las piezas se acotan pero, en ocasiones, salen por un lateral y dan a entender una pieza de dimensiones mucho mayor. Las líneas se curvan, las estructuras volátiles se convierten en bloques que pesan y se retuercen de una manera orgánica. Ahí reside una parte del nuevo estudio de la distribución espacial: un nuevo cálculo, precisión y contención en el orden. Un estudio concienzudo para una nueva construcción del espacio.
María Cremades


















29 x 35 cm. 2009

37 x 47cm. 2009

29,5 x 35 cm. 2010

29 x 35 cm. 2009. Expuesto en galería TRAMA . Barcelona Enmarcado.

34,5 x 29 cm. 2010
Expuesto en galería TRAMA . Barcelona Enmarcado.

30 x 36 cm. 2010. Expuesto en galería TRAMA . Barcelona Enmarcado.

47 x 36 cm. 2010

74 x 59 cm. 2009



49 x 30 cm. 2009

37 x 47cm. 2009

57 x 38 cm. 2009

118 x 75 cm. 2009

75x 118 cm. 2010. Expuesto en galería TRAMA . Barcelona Enmarcado.

116 x 109 cm. 2010. Expuesto en galería TRAMA . Barcelona Enmarcado.

29 x 30 cm. 2009.

Guasch y tinta sobre papel
116 x 109 cm. 2009






29 x 35 cm.
